viernes, 1 de junio de 2012

CRÉDITO PRIVADO SE ENDOSO AL ESTADO

Las sorpresas en la construcción de la central hidroeléctrica San Francisco no paran. Para la ejecución de esta obra, en febrero de 1999, se creó la empresa Hidropastaza, bajo el régimen de la Ley de Compañías Privadas del Ecuador, con un capital de 5 millones de sucres, es decir, apenas 200 dólares. Los estatutos de la compañía dicen que Hidropastaza es una sociedad anónima, que tendrá una duración de 99 años y cuyo objeto social es el diseño, construcción,instalación, operación y mantenimiento de centrales de generación eléctrica. Los primeros accionistas de la empresa eran Paola Robalino Rosero y Galo Andrés Jiménez Silva, quienes tenían 250 acciones cada uno.El 19 agosto de ese año apareció un nuevo accionista, Chi Energy, que adquirió 5 acciones para ser socio constructor. En diciembre del mismo año surgió Odebrecht para comprar 495 acciones de dicha empresa de papel, pues Hidropastaza no tenía activos ni nada. Odebrecht vendió enseguida 30 acciones a Ansaldo Energy, otro socio constructor. Unos meses después, en marzo de 2000, Odebrecht vendió a Hidroagoyán, que para entonces ya era estatal, 400 acciones, con lo cual ya se le metió al Estado en el túnel sin salida de la central San Francisco. En febrero de 2004, cuando estaba en construcción San Francisco, Ansaldo devolvió sus 30 acciones a Odebrecht para que aumente su participación en el paquete accionario de Hidropastaza. Tres años después, el 7 de diciembre de 2007, cuando ya se inauguró la central San Francisco, en la administración del gobierno de Rafael Correa, Hidroagoyán adquiere todo el paquete accionario a Odebrecht. "En ese momento Odebrecht se zafó del problema de San Francisco, endosándole todo al Estado", afirma Glen Soria, subsecretario Anticorrupción. Expreso, 17 oct. 2008, p. 2

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